Cómo son los niños saharauis

Los niños saharauis son muy inquietos, orgullosos y listos; el trato que debemos tener con ellos tiene que ser exactamente el mismo que adoptamos con nuestros hijos. No tenemos que hacer nada extra ni llevar una vida diferente porque estén aquí; el ritmo de la familia debe ser el mismo independientemente de que ellos estén con nosotros. La primera vez que vienen a España les cuesta expresarse y entender el español pero en un par de semanas os sorprenderéis de sus avances con el idioma y cuando se marchan ya prácticamente podéis tener con ellos una comunicación normal.

El sistema de enseñanza es sin lugar a dudas el mejor articulado, fundamentalmente por la cantidad de maestros y titulados superiores que se están encargando de ello. Un pueblo que cuando salió del Sahara era analfabeto, al menos la población rural, es ahora un pueblo culto. Todos los niños están escolarizados, todos cubren las distintas etapas de su formación primaria y secundaria, entre los estudios que realizan están los de segunda lengua que es obviamente el español.

Una vez terminados sus estudios secundarios muchos de ellos continúan sus estudios universitarios fundamentalmente en Cuba, pero también en España, Italia y Argelia y en casi su totalidad vuelven a los campamentos de refugiados una vez conseguido su titulo.

En Smara existe el único centro que hay en el mundo en campamentos de refugiados para atender a discapacitados, como todos los servicios, están a cargo de voluntarios no retribuidos cuya enorme cualificación profesional ha sido adquirida en muchos casos de forma autodidacta, pero que resulta en la práctica tremendamente eficaz.