Vacaciones en paz

El proyecto “Vacaciones en Paz” es un verdadero símbolo de solidaridad con todos los pueblos que han sido desplazados por la irracionalidad de la guerra. Es un clamor por la PAZ, la JUSTICIA y la LIBERTAD.

Millones de niños de todo el mundo quedan marcados desde muy temprana edad por la guerra, el hambre y el éxodo; palabras que no distinguen a inocentes de culpables y que siempre que se imponen lo hacen para negar el futuro, la solidaridad y en libertad a quienes más lo necesitan.

Entre estos pueblos que sufren se encuentra el Pueblo Saharaui, el cual se ha visto obligado a vivir, durante ya 32 años, en un desierto inhóspito, con unas durísimas condiciones de vida.

El proyecto “Vacaciones de Paz” tiene cada año mayor dimensión. Unos 9000 niños vendrán a España durante los meses de julio y de agosto, acogidos por familias españolas, lo que es considerado como el mayor esfuerzo de solidaridad y apoyo al tan castigado pueblo saharaui.

Este proyecto solidario pretende dar a los niños saharauis, con edades comprendidas entre los 7 y 12 años, la posibilidad de convivir con nuestros niños y llegar a tener otra imagen del mundo, distinta de las que les aporta su realidad cotidiana en el desierto, además de la realización de un reconocimiento médico, ya que, la dureza de las condiciones de vida en los campamentos, el clima extremo que sufren, la alimentación deficiente y las condiciones de higiene insuficientes son la causa de la mayoría de sus enfermedades.

Niño intentando coger agua de los depósitos que periódicamente rellenan los camiones procedentes de Tinduf

Los objetivos principales del proyecto son:

  • Dar a los niños saharauis la posibilidad de disfrutar de un verano alejados del duro desierto, en compañía de familias españolas disfrutando de lo que desde su nacimiento se les ha negado.
  • Dar a los niños la posibilidad de someterse a un cuidado reconocimiento médico, que debido a la precariedad de la alimentación y los escasos medios que existen en los campamentos de refugiados es necesario para saber su estado de salud y si existieren, la detección de diversas patologías.
  • Dar a conocer la causa saharaui a la sociedad española a través de sus niños, que sin duda son los mejores embajadores que poseen.

Además del aspecto sanitario, los niños saharauis tienen por primera vez la visión de lo que nosotros llamamos sociedad desarrollada y el conocimiento de cosas tan básicas como pueden ser el agua potable de un grifo que nada tiene que ver con la del camión cisterna que ellos beben; tienen la posibilidad de conocer y disfrutar de elementos tan sencillos como un cuarto de baño, una piscina, una bicicleta, un coche …. y tantas otras cosas que su situación actual les prohíbe disfrutar.

Mucho se ha comentado la conveniencia de esta campaña, pero el pueblo saharaui que es culto no quiere evitar el conocimiento de la forma de vida occidental. Precisamente ése es el gran mérito, el que los niños y los universitarios vuelven siempre a sus familias porque hay lazos superiores que les unen, aunque vivan en condiciones lamentables.

“Nadie que haya tenido un niño saharaui dejará de ser un defensor de su causa”